13 junio 2024

Capítulo XXIII: Hacia la capital del Imperio

A frey Rilaus no le sentaba nada bien viajar a horcajadas sobre aquel bruto: hubiera preferido hacerlo en carruaje o, mejor aún, en litera. Si era reclamado por la Emperatriz en la capital, era lo mínimo. Pero el chambelán, sonriendo de una manera condescendiente, le había mirado de arriba abajo y le había dicho:

- Lo siento, Frey, debemos ir deprisa: no sabemos a quién nos podemos encontrar y, además, los caminos hoy no son ya muy seguros.

Así que le habían hecho montarse en aquel alazán pesado y anchote. Una vez en ruta había estado a punto de decir varias veces que no iban muy deprisa, a pesar de ir a caballo, pero las miradas que recibió de la comitiva del chambelán, le disuadieron de ello.

Frey Rilaus con su vino...

Sí, se había unido a aquel cambio, porque creía que se merecía mucho más que estar en aquel monasterio de provincias, sujeto a la voluntad de personas tan despreciables como aquel monje científico. Ja, científico: el calificativo que se merecía era derrochador y él, después, tenía que cuadrar las cuentas. Es cierto: eso le beneficiaba porque así siempre podía encargar algunas botellas más de aquel vino añejo que venía de las excelentes vides del golfo de Esdáloren, para su bodega particular. Pero, aparte de aquella pequeña ventaja, junto con otras igual de menores, se merecía no estar más allí e irse a otro lugar mucho más representativo: él estaba hecho de otra pasta. Mientras pensaba eso, se pasó ambas manos por los lados de su prominente barriga. Llevaban varias horas montando a caballo y no habían parado a comer. Y lo peor: no parecían tener ningún interés en hacerlo.

12 junio 2024

Capítulo XXII: El veneno del huevo de serpiente


Este capítulo está escrito especialmente para el concurso de El Tintero de Oro 42ª edición: La Metamorfosis de Kafka:

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Tunadros el herrero llevaba desorientado varios días. Incansablemente el hermano Gondrias, aquel esmirriado de la enfermería, le había dado el ungüento aquel que hacía que le picara todo el cuerpo y que le subiera la fiebre. Había gritado y, a duras penas, recordaba que le habían sujetado porque casi había partido la cama con sus movimientos. Sin embargo, lo que nadie había visto era la angustia que sentía: a veces, durante los últimos dos días, había tenido pensamientos extraños, que le habían hecho plantearse incluso si seguía siendo humano.

Al día y medio de estar en la enfermería, se miró las manos y empezó a ver que no eran ya humanas, cubiertas por la misma capa de pelos duros que tenía por todo el cuerpo y con una visión cada vez más nítida en la oscuridad.

Cuando se dio cuenta, había ordenado a aquel inútil de enfermero que fuera a llamar a Frey Kaistos, pero había vuelto corriendo para decirle que, con otras personas, había huido del complejo. Aquello sólo podía significar que algo muy grave había pasado en el monasterio. Conforme pasaban las horas cada vez oía y veía mejor, pero la deformidad que percibía en todo su cuerpo lo estaba volviendo loco. Y lo peor era que sabía que aquello no había terminado.

John Verdon: El Ángel Negro

 

Hace varios días que terminé este libro, así que toca reseña de nuevo. Es cierto que normalmente los libros que están originalmente escritos en cualquier idioma que entienda, los suelo leer en ese idioma. Sin embargo, este me lo compré porque me pareció interesante, incluso para leerlo en español.

La novela, que no es la primera que su autor escribe sobre el personaje del detective principal, Dave Gurney, pero sí es la primera que yo leo de aquel, me ha parecido bastante buena. El final, aunque no es predecible, sin embargo, si prestas atención a lo que se va diciendo sobre los distintos personajes, es el único posible desde un punto de vista racional.

10 junio 2024

Capítulo XXI: En el bosque de los Ranfredos

Daval aceleró de nuevo y como una exhalación entró en el bosque, obligó a Malaban a desmontar y se sacudió el agua que le caía por las crines.

Imagen de Tomasz Proszek en Pixabay

Sólo entonces Malaban se dio cuenta de que no estaban solos. Un hombre alto, fuerte y esbelto estaba apoyado en un ranfredo gigantesco. Tan grande era el árbol que su copa se perdía en lo alto del bosque. Si todos los demás impedían el paso del agua, siendo magníficos paraguas, aquél árbol podía haber sido la casa de una familia numerosa.

Pero si el árbol era inquietante, aún más lo era aquel hombre. Su pelo tenía mechones amarillos y negros, algo poco habitual, casi se podía decir imposible en un hombre normal. Observó especialmente que tenía un pecho especialmente ancho, caderas estrechas y fuertes brazos y piernas, además de una altura muy superior a la media. Aparte, el pomo de una gigantesca espada le salía por detrás del hombro derecho. Los ojos les miraban fijamente y, aunque no podía asegurarlo totalmente, parecía reírse. Debían tener una pinta espantosa mientras él estaba ahí seco, esperándoles.

09 junio 2024

Capítulo XX: La persecución por los túneles

Imagen de Stefan Keller en Pixabay

 

Lasánides condujo a todas las personas que lo seguían a través de los túneles que conocía tan bien después de tantos años viviendo en aquel lugar. En sus ratos libres, le había gustado explorar los túneles para saber dónde estaba y conocer a quienes estuvieran en los alrededores: la vida le había enseñado que nunca se sabía cuándo y cómo se iban a necesitar unos a otros. Hasta ese momento, nunca había pedido nada a los hombrecillos que vivían en aquel vergel que había encontrado en los túneles: es más, les había ayudado a mejorar su pequeño poblado y les había hablado de sus inquietudes. Sabían que no hablaba en vano, así que le habían creído y habían tomado determinadas medidas, por si aquello que el hombre grandullón temía, algún día se producía. Sabían que le gustaba ayudarles y había ido más allá de los estereotipos que consideraban a los duendes unos alborotadores sin sentido. Sí, es cierto que les gustaba armar bulla pero sabían ser serios, al menos los que vivían en este pequeño poblado, cuando debían serlo.

Pero después de lo sucedido, Lasánides consideraba que iban a necesitarse para salir de allí, si es que al final se decidían a ir con ellos,  y también para protegerse entonces y en el futuro. Estaba seguro de que también habría duendes aliados del ser de la voz plateada.

El príncipe Erevin le sacó de su ensimismamiento cuando dijo:

- Llevamos dos días andando y no hemos vuelto a ver ninguno de esos huevos ni crías.

- Es cierto -dijo Frey Kaistos-, es posible que no hayan bajado tanto si lo que querían atacar consideraban que estaba en el monasterio - pero no pareció muy convencido tampoco.

08 junio 2024

Surrealismo: "El ladrón de joyas"

 

En el blog de Ginebra Blonde, plantea una nueva idea de micro-relato: uno sobre surrealismo:

"La propuesta estará vigente durante todo el mes. Los textos pueden realizarse en cualquier formato, y no hay límite de palabras.
Me los podéis hacer llegar a través de este mismo apartado de comentarios, o, si lo deseáis, a través de mi correo.
Las  publicaciones podéis hacerlas en vuestros respectivos blogs en el momento que las tengáis, vinculándola a este mismo post y dejándome vuestro enlace"
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El ladrón de joyas:

Tomasso había sido apodado el Príncipe de la Noche por un comentarista cursi de la TV después de protagonizar alguno de los robos de joyas más importantes de los últimos tiempos. Nunca había sido detenido y la policía estaba muy perdida a la hora de seguir su pista porque no dejaba huellas.

07 junio 2024

Reto de "Escribir jugando" de Junio 2024

Este mes Lidia nos plantea un reto con las siguientes condiciones:

  1. Obligatoria: tener, como máximo, 100 palabras.
  2. Obligatoria: que trate de la carta que vemos a la izquierda.
  3. Obligatoria: que se refiera al hatillo.
  4. Voluntaria: aparezca en la historia algo relacionado con el invento del brick de leche o el año de su invención (1915).

Pues aquí va el mío (96 palabras):

"El joven entró en la pastelería en cuya puerta había un letrero que decía: "haciéndole más dulce su vida desde 1915". Iba a encargar una bandeja para los que eran sus compañeros en la obra amateur "El hatillo de luna" desde hacía más de un año. Había sido un éxito rotundo: la última representación iba a tener lugar en menos de 2 horas.

Llevaba una lista en un bolsillo con los que quería comprar para ellos, pero decidió que iba a encargar otra para llevársela a casa. Su familia también merecía disfrutar de su más que merecido éxito".

 Espero que os guste.

06 junio 2024

Convocatoria juevera: la amistad

Con este relato respondo a la convocatoria de esta semana, que versa sobre la amistad. Tenéis las reglas en el enlace anterior.

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Varias amigas estaban tomando un café de media tarde en una cafetería. Una de ellas, cuando ya estaban terminando, se levantó de forma indisimulada y se acercó a otra que estaba concentrada mandando un mensaje por el móvil por una cuestión complicada del trabajo.


- Tranquila, Mirinda, te escucho.

Su interlocutora se aclaró la garganta y después muy bajo le dijo:

- ¿Qué harías por una amiga?

El honor del samurai, de Takashi Matsuoka

 

Primera novela de su autor, que cuenta el choque entre la cultura nipona y la estadounidense en el siglo XIX, al final del período Edo (más información sobre este período histórico aquí).

Algunos comentaristas consideran que es una versión evolucionada de Shogun, aunque más "light".

La historia se inicia cuando el joven gran señor de Akaoka, Genji, acaba de heredar el título y las tierras y está en su palacio de la ciudad de Edo (actual Tokio, sede del Shogunato) con su amante, la bella geisha Heiko, esperando a unos misioneros estadounidenses. A diferencia de otros grandes señores, Genji es partidario de la apertura de Japón al exterior.

Hombre refinado y culto, hay personas en la corte que le consideran afeminado y "blando". Sin embargo, quien le conoce sabe que practica las artes del samurái a diario con mucha constancia y tenacidad. Sin embargo, el resto de los señores ven una oportunidad para declarar la guerra a Genji y de paso, hacerse con el shogunato, institución que apoya en ese momento a Genji.

Mientras mira el puerto con un telescopio holandés, ve que los misioneros han llegado y se acerca al puerto a recibirles con una comitiva porque piensan que están tratando de asesinarle. Allí conoce a tres personas: al misionero Zephaniah, bastante exaltado y muy exagerado; a su prometida Emily Gibson, una joven con un pasado terrible que piensa que se ha de casar con él porque prefiere estar con quien no la encuentre bella; y al pistolero Matthew Stark, que va a Japón porque quiere vengar el asesinato de su novia y de las dos hijas de esta. Para volver, convencen a Emily, a la que todos los hombres encuentran fea porque obviamente no tiene aspecto japonés, para que se meta en la litera de Genji. El asesino tratará de matarlo, pero hay un movimiento instintivo por parte de Stark y la bala impacta en Zephaniah, que queda herido de muerte. 

Con este planteamiento, nos brinda un relato que nos muestra un Japón imperial que aún cumplía con todas las tradiciones, incluidas las relativas a los samuráis, pero que estaba a punto de cambiar y aceptar ciertas características extranjeras. Aunque es cierto que el personaje de Genji está idealizado y que seguramente plantea algunos tópicos más propios de los extranjeros que de los propios japoneses, la novela, que no es un tratado del Japón imperial, se lee muy bien, es entretenida y los personajes están muy bien diseñados. Las tragedias de cada uno se pueden ver reflejadas en los comportamientos que tienen, con mención especial al tío loco de Genji, el poderosísimo samurái Shigeru, que, con independencia de lo terrible de su actuación, conforma creo que uno de los personajes más complejos de la novela.

Si te gusta la novela histórica, entiendes que no son tratados de historia (aunque como digo, no tiene grandes problemas ni pone personajes que sean totalmente anacrónicos) y quieres leer algo de una temática original, creo que te gustará esta novela, que no es tampoco especialmente larga.

Páginas: 443 (edición de bolsillo).

Año de publicación: 2002.

Nota: 4,1. (Muy recomendable).


El honor del samuráiEl honor del samurái by Takashi Matsuoka
My rating: 4 of 5 stars

He puesto la reseña en mi blog.

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05 junio 2024

VadeReto junio 2024: La adivina que no quería serlo.

Este relato se presenta al VadeReto de junio de 2024 y espero que (este sí), cumpla con los requisitos que se señalan aquí.

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El detective enfiló la última parte de la feria con dificultad, porque aún mucha gente estaba allí, unos por curiosidad y otros por la propia diversión. El alcalde no había querido que las atracciones parasen, a pesar del asesinato del magnate de las comunicaciones en otra parte de aquella ciudad de veraneo. Sin embargo, al final de la feria estaba la caseta de la adivina, Madame Jules, que, ante todos los presentes, la noche anterior había predicho el luctuoso resultado. Eso sí, lo había hecho mientras estaba en trance, algo que, como sabía bien el detective, recién ascendido a inspector, podía fingirse fácilmente. Por eso, necesitaba hablar con ella y a ser posible dentro de la destartalada caravana en la que leía la buenaventura: era curioso porque sus predicciones con la bola de cristal o con las cartas no atinaban casi nunca y provocaban más hilaridad que otra cosa.

03 junio 2024

Capítulo XIX: La adivina en el Perla Dorada del Sur


Imagen de kalhh en Pixabay

Andrasio se sentó en cubierta. La herida del brazo le dolía muchísimo y tenía el vendaje con sangre. Parecía que la herida se había vuelto a abrir. El esfuerzo que había hecho disparando las flechas de brea le había impedido darse cuenta de ello hasta ahora.

El cielo, aunque la lluvia había cesado, seguía embotado, amenazando tormenta otra vez: aquel color oscuro, casi negro, era lo que presagiaba. "Pero no se desencadenaría aún, ha refrescado bastante". Sin embargo, bien sabía él, como isleño, que en el mar las condiciones climáticas podían variar sin muchos prolegómenos.

02 junio 2024

El trono de huesos de dragón, por Tad Williams

 

Vamos con otra reseña. Hoy toca este primer libro de la saga Añoranzas y pesares, que puse para el reto de enero-febrero de Merche. Aunque puse la tetralogía, voy a dejar sólo este primer libro como correspondiente a ese reto, primero, porque ya es suficientemente largo (la edición en inglés en papel tiene 672 páginas, en ebook Kobo 1053) y, segundo, porque al ser una narración tan larga, cada libro tiene su propia personalidad, así que prefiero hacer reseñas de cada uno de forma independiente.
 
Este inicia la historia, que tiene como protagonista a Simón o Seomán (se le llama de ambas maneras) que es un adolescente muy patoso que vive en el castillo del Gran Rey de Osten Ärd, Hayholt, justo en el momento en que fallece el muy viejo rey Juan y hereda  su hijo primogénito, Elías, viudo con una sola hija, Miriamele que tiene mucha añoranza del mar, puesto que ha vivido en otro de los reinos de este mundo imaginario, de donde procedía su madre. Elías está enemistado con su hermano, Josua, a quien culpa de la pérdida de su mujer, a pesar de que se enfrentase a los que atacaron donde iban ambos y perdió una mano por defenderla.

01 junio 2024

El podcast de Historias y Relatos

A partir de ahora, voy a ir subiendo los capítulos a IVOOX, tanto por las personas ciegas como por todos aquellos que prefieren escuchar, por ejemplo, cuando van en el bus o el metro. Está subido el primero e iré subiéndolos poco a poco, según vaya teniendo tiempo. No lo incrusto aquí porque hay que poner avisos de cookies, lo vayáis a oír o no y me parece algo aburridísimo. También he dejado en la columna lateral la RSS del podcast, de forma que vayan saliendo directamente ahí los nuevos capítulos según los suba. 🎙️

Espero que lo disfrutéis, aunque no tenga yo voz de presentadora de noticias... 🤪

PS: Lo voy a colgar en Substack en la página del blog. Es mucho más sencillo que Ivoox y allí ya tengo lectores.

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